GRACIA BARATA… ODIOSA RELIGIÓN.
Dietrich Bonhoeffer, un ministro de la iglesia luterana, nacido en Breslau, Alemania (hoy parte de Polonia) en 1906, atacaba a los nazis en sus transmisiones radiales allá por 1933. Dos años después, era líder de un seminario subterráneo, el cual es visto a menudo como una especie de monasterio protestante. En 1945 fue ejecutado por los nazis, y a partir de ese momento (especialmente en los últimos diez años), los escritos de Bonhoeffer han estado despertando un interés notable entre los cristianos de todas las edades. [1]
La mayor preocupación del Bonhoeffer es la gracia barata. Esta es una gracia que ha sido tan diluida que ya no se asemeja a la gracia del Nuevo Testamento, la gracia costosa de los Evangelios. Con la expresión gracia barata, Bonhoeffer se refiere a la gracia que ha traído caos religioso y destrucción de valores doctrinales; es el asentimiento intelectual a una doctrina sin una verdadera transformación en la vida del pecador. Es la justificación del pecador sin las obras que deben acompañar el nuevo nacimiento. [1]
Bonhoeffer dice de la gracia barata: “Es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, el bautismo sin la disciplina de la iglesia… La gracia barata es la gracia sin discipulado, la gracia sin la cruz, la gracia sin Jesucristo, vivo y encarnado”. [1]
Quizá el mayor problema de la “gracia barata” se encuentre relacionado con la religiosidad en la que la mayoría de cristianos quieren vivir. Pero no hablo solo de la iglesia tradicional o romana, sino de congregaciones evangélicas supuestamente bíblicas. Como dice el Hermano Paulo Arieu:
“Creo que lo que mas ofende al ser humano cuando le predicamos de Jesucristo es que le queremos hacer beber de nuestra religiosidad y no del “agua de vida eterna” que Él tiene para dar. Creo que hay mucha religiosidad en nuestras vidas que no le sirven necesariamente al otro para poder adorar a Dios con la libertad que Dios le pide.” [2]
Da vergüenza ver como, cada cierto tiempo, aparece un “nuevo” evangelio o interpretación del preexistente. Cada quien le llama como mejor le parece a su nuevo evangelio, fíjese, Paulo Arieu comenta:
“Tenemos el evangelio fundamentalista (1), que no quieren a nadie mas que a ellos mismos, tenemos el evangelio racionalista (2), que gustará mucho a los intelectuales pero que es mas escéptico que lo que era el mismo Darwin. Tenemos el evangelio de la Nueva Era (3), que es un evangelio sincretista, ecléctico, donde todo esta bien mientras que no te metas con nadie y hagas ohmmmm a cada rato. Un tipo de cristianismo Light (4), que solo pretende hacer sentirte bien, que no juzga ni cuestiona el pecado porque “somos todos iguales” y Dios es tan bueno que el no condena a nadie ni manda a nadie al infierno. Somos todos hermanos, cristianos, hindúes, musulmanes, etc. “Todos los caminos llevan a Dios”, dirán estos tipos de creyentes, como si Jesús no nos hubiera dejado instrucciones claras sobre la predicación del evangelio y que es lo que el hombre debe hacer para ser salvo. [2]
Tenemos el evangelio dispensacionalista (5), que ya no cree que Dios pueda hacer milagros y maravillas en esta dispensación, sino que esta atrincherado en sus iglesias, guardando la santa tradición hasta que venga el rapto pretribulacionalista. También tenemos el evangelio de los sabatistas (6), que te quieren hacer guardar la Ley judía y el sabath de los hebreos. [2]
En fin, cuantos evangelios tenemos hoy en día, podríamos decir que hay un evangelio a la carta, y las multitudes se van al infierno porque ya fueron predestinadas a esto dirán los hiper-calvinistas (7) que creen en la doble predestinación. Me pregunto yo si se irán (al infierno) porque Dios los predestinó o si porque nosotros con nuestro cristianismo tan light los mandamos a una eternidad sin Cristo.” [2]
Analizando las primeras palabras de la predicación de Jesucristo, observamos ciertos aspectos básicos o fundamentales del evangelio: La cita se encuentra en el evangelio de Marcos 1:15 que dice:
“El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; Arrepentíos, y creed en el evangelio.” [3]
Los 4 aspectos básicos o fundamentales, que notamos en estas primeras palabras del Señor, son:
1) “El tiempo se ha cumplido” En otras palabras: La espera ha terminado. (Todo lo que anunciaron los profetas se ha cumplido hoy.)
2) “y el reino de Dios se ha acercado” Es decir que el Amor y la Gracia de Dios están ahora al alcance de todos. (Ahora tenemos la oportunidad que anhelaron en otros tiempos.)
3) “Arrepentíos” Este es un mandato condicional: Debemos arrepentirnos (Debemos abandonar esa vana manera de vivir y apropiarnos de una nueva mentalidad)
4) “y creed en el evangelio,” esto significa creer sinceramente en Jesucristo y poner en práctica Sus enseñanzas.
En ninguna parte se lee que debemos ser religiosos o llenos de rituales y costumbres para alcanzar el favor de Dios o la salvación. La Gracia es ¡Gratis! ¿Por que buscar formas o métodos para adquirirla, si solo se requiere un corazón sincero?
Ese absurdo “denominacionalismo” con sus dogmas y sacramentos no declarados, esta llevando más gente al infierno que el propio ateísmo
La gracia barata es, hoy en día, mucho peor de lo que el mismo Bonhoeffer escribió. Muchos consideran que tienen permiso de pecar por ser “salvos”, porque una vez repitieron una oración que les “garantizaba” su salvación, solo que viven una vida lejos de las enseñanzas de Cristo, todo les es “licito” y lo hacen si les conviene, lo que significa que viven de espaldas al verdadero Evangelio de Cristo.
Nadie debería llamarse a si mismo cristiano sin haber tenido un verdadero encuentro personal con el Cristo Vivo, quien pagó con Su propia Sangre, la Gracia que hoy está disponible para todo ser humano. No debemos devaluar o desvalorar el altísimo precio pagado por nuestra salvación.
Ya no sigamos abaratando Su carísima Gracia. Cumplamos sus mandamientos e imitemos en todo a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, renunciemos al pecado en todas sus formas y dejémonos guiar por el Espíritu Santo.
Bendiciones.
Eduardo Castillo.
Fuentes: [1] ministeriosprobe.org [2] lasteologias.wordpress.com [3] Biblia reina-valera 1960.


el amor de Dios es incondicional cuando nosotros recibimos a Cristo como Nuestro Salvador, si no se recibe a Cristo de todo corazón las condiciones resaltan y pensamos que Dios no nos comprende. y empezamos a abaratar la gracia,no lo permitas la Sangre de Cristo tiene poder para ayudar a vencer todas las advercidades por mas dificiles que sean
Dios es amor
Amen Hermano. Gracias por sus comentarios.
Dios le bendiga.