¿QUE ES HACER LO JUSTO?
Esta simple pregunta de innumerables respuestas, a dado vueltas en mi cabeza por años, pero aún más en los últimas días. ¿Qué es lo Justo? ¿Sabe usted que es “lo Justo”? No parece muy difícil de responder… pero le pido que por un momento medite nuevamente su respuesta más rápida. ¿Qué es lo Justo?
Hay tres conceptos que vemos a diario en todos los medios de comunicación, que se relacionan con esta interrogante que pretendo explicar. Estos tres conceptos son: La Política, Las Leyes o Justicia humana y La Religión.
Política, según Wikipedia es: “la forma mediante la cual se rige la sociedad, se regula, para la búsqueda del bien común”. De la misma fuente obtenemos el concepto de Justicia: “Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones. La justicia es la concepción que cada época y civilización tienen acerca del bien común.” Por otro lado, el concepto de Religión es bastante amplio y complejo, pero podemos afirmar que la religión busca obtener o alcanzar el “bien común” con el favor de lo que los seres humanos llaman Dios.
Lea cualquier periódico en cualquier país del mundo y rápidamente notará, que estos tres conceptos, en alguna de sus manifestaciones, ocupan siempre las primeras paginas o al menos grandes e importantes espacios dentro de dichas publicaciones. Lo mismo ocurre con los noticieros de radio o televisión. La Política, La Justicia y la Religión, son 3 de los cuatro temas que más leen, ven y escuchan los ciudadanos del mundo entero. Verá, yo detesto la política, pero sin duda que me gustaría estudiarla a profundidad, ahí se habla mucho de “lo justo”, también en las cortes, jueces y abogados dicen seguir la justicia, que es de donde parece venir la palabra Justo. Odio, además, a la religión, ahí se habla mucho de ser Justo. Pero no las odio por ocupar tanto espacio de periódicos radio o tv, sino por que, paradójicamente, existe algo que la política, las leyes y la religión comparten: La Hipocresía. Fingir que buscan el “bien común”, es decir que pretenden llevar bienestar de todos los seres humanos, pero en la practica es puro egoísmo, lucro, intereses mezquinos, vanidad, dinero y poder.
Ciertamente necesitamos buenos gobernantes, buenos políticos, buenos abogados, buenas leyes, buenos curas y buenos pastores, pero por sobre todo necesitamos buenos Cristianos que busquen la excelencia por ser hijos de Dios.
Concepto de Justo
El concepto de Justo es: “Guiado por la razón, la verdad y la justicia. Conforme a los derechos de alguien, a la ley. Que cumple con estándares, requerimientos o especificaciones. Que respeta las leyes de Dios.” Pero, entremos en detalle, espero que no se duerma… lo que viene es vital para el tema.
Lawrence Kholberg, (1927-1987) Psicologo y Doctor en Filosofía de Chicago, dijo que la moral (o hacer “lo justo” ante la sociedad) se desarrolla en cada individuo pasando por una serie de fases o etapas. Estas etapas son las mismas para todos los seres humanos y se dan en el mismo orden, creando estructuras que permitirán el paso a etapas posteriores. Sin embargo, no todas las etapas del desarrollo moral surgen de la maduración biológica como afirmó Piaget (otro Psicólogo de renombre), ya que estas están ligadas a la interacción con el ambiente. El desarrollo biológico e intelectual es, según esto, una condición necesaria para el desarrollo moral, pero no suficiente. Además, según Kohlberg, no todos los individuos llegan a alcanzar las etapas superiores de este desarrollo.
El paso de una etapa a otra se ve en este autor como un proceso de aprendizaje irreversible en el que se adquieren nuevas estructuras de conocimiento, valoración y acción. Estas estructuras son solidarias dentro de cada etapa, es decir, actúan conjuntamente y dependen las unas de la puesta en marcha de las otras. Kohlberg no encuentra razón para que, una vez puestas en funcionamiento, dejen de actuar, aunque sí acepta que se produzcan fenómenos de desajuste en algunos individuos que hayan adquirido las estructuras propias de la etapa de un modo deficiente. En este caso los restos de estructuras de la etapa anterior podrían actuar aún, dando la impresión de un retroceso en el desarrollo.

Entonces, si Kohlberg tiene razón, grandes estrategas y gobernantes, así como genocidas, tiranos y dictadores, todos habrían alcanzado el mismo nivel o el mismo desarrollo moral o el sentido de hacer “lo justo” ante la sociedad, sin importar cuantos estudios hubiese completado o cuantos libros hubiese leído o donde y cuando nació y creció. Lo que hace la diferencia entre unos y otros, es la falta de cimientos fuertes en la etapa previa a la última que alcanzó el individuo. En ese sentido Hitler debió tener tanta “moral” como Churchill o Stalin, en la segunda guerra mundial, pero los hechos demuestran una abismal diferencia entre los tres. De hecho Stalin asesinó a 7 millones de personas más que Hitler, incluyendo a varios millones de su propio pueblo.
Basta con publicar las “justas y morales” razones por las cuales Timothy McVeigh, el terrorista que mató a 168 personas con un coche bomba en la ciudad de Oklahoma, para que salten cientos o quizá miles de “desajustados” como él, alegando que tenía razón y que moralmente era lo correcto.
Y es que la mayoría de los terroristas, creen que actúan a favor de la humanidad y en contra de un poder corrupto que se ha aliado con las Fuerzas del Mal, ya sea la gran conspiración sionista internacional, los comunistas, la alta tecnología, las industrias que arruinan el medio ambiente,
los gobiernos secretos, el imperialismo norteamericano, los neo cruzados, los neo socialistas o los extraterrestres, todos creen tener la razón y luchar por el bien común o por alguna deidad a la que ellos adoren.
Apoyar o defender una postura beligerante, genocida, represora o terrorista, es ir en contra de las enseñanzas del evangelio de Cristo.
¿Cómo se tapa el sol con un dedo? Los ataques con fósforo blanco sobre poblados palestinos llenos de civiles, no tienen excusa.

Aunque Israel sea la niña de los ojos de Dios, eso es un acto de terror. Los palestinos son inocentes, los culpables serían en todo caso los líderes del grupo terrorista Hamas, por lanzar cohetes contra un país vecino y esconderse entre civiles, pero, como dije antes, no hay excusa que valga ante actos tan salvajes contra poblaciones civiles. Pregunto: ¿Ser el pueblo escogido de Dios nos otorga licencia para cometer atrocidades?
Eso sería como defender las excusas de Bin Laden por matar a 3 mil personas el 11 de septiembre de 2001.

Lamentablemente, cada día más cristianos se dejan llevar por su nacionalismo o por ideologías políticas que solo tienen raíz en el diabólico relativismo. El relativismo nos lleva a pensar que no hay una verdad absoluta y que ésta depende de cada individuo en un espacio o tiempo concreto o intereses particulares. Estamos tan contaminados de este relativismo, que llamamos bueno a lo malo y malo a lo bueno, así la moral o hacer “lo justo” ante la sociedad, adquiere un matiz cínico ante los problemas que vemos en el mundo actual.
Pero aún así, hacer “lo justo” no se trata solo de detener las guerras, los ataques suicidas, la delincuencia, el crimen organizado, la creciente aceptación del asesinato de neonatos a través de la legalización del aborto, los carteles de la droga o los actos terroristas vengan de donde vengan… Hay algo mucho más triste: Que hay líderes mundiales que andan pensando con quien desquitarse sus enojos ancestrales y gastan miles de millones de dólares en armas cada vez más sofisticadas. Como por ejemplo un país suramericano que tiene escasez de muchas cosas, pero compró, por varios millones de dólares, aviones Rusos de alta tecnología y hasta quiere comprar submarinos; o el caso de la tristemente famosa Somalia, donde escasean los granos básicos, pero abundan los cohetes y fusiles de asalto; o la India, que tiene una masa humana en extrema pobreza como ningún otro país del mundo, pero ha gastado cientos de miles de millones de dólares en su programa de armas nucleares; o el caso de los mismos Norteamericanos que hicieron hasta lo último por salvar su economía con una inyección de 800 mil millones de dólares, que irónicamente es el monto que gastaron en bombas en Irak y Afganistán en sólo 3 años.

La otra cara del problema
Mientras estos líderes ególatras y megalomaníacos planifican como gastar en armas, bombas, tanques, misiles, aviones y más, hay otros (aparentemente personas pacificas e inofensivas) que piensan en despilfarrar, mal gastar y derrochar los recursos que poseen en otro diabólico y pecaminoso fin: La vanidad.
Influenciada, manipulada e impulsada por Hollywood, la vanidad
se esparció por el mundo con la revolución sexual y los cada vez mas narcisistas actores y actrices de todo el mundo, incluyendo a los actores y actrices de novelas, grupos musicales y el resto del mundo del entretenimiento.
Este es el tema que nos faltaba de los 4 más importantes para los medios de comunicación, y ocupa el primer lugar entre los más vistos, leidos y escuchados por todos los ciudadanos del mundo. Dejando en un quinto lugar al deporte y sus especialidades.
Le doy un ejemplo: ¿Sabe cuanto se gasta en cosméticos en el mundo?… 18 mil millones de dólares, mucho más de los 12 mil millones que costaría ofrecer atención médica a todas las mujeres embarazadas de países pobres. Eso si que es despilfarrar… ¿Quiere saber más? Lea esto: Para eliminar el hambre y la desnutrición, de todos los países pobres del mundo, se requeriría una inversión anual de 19 mil millones de dólares, sólo 2 mil millones más de lo que invierten los europeos y estadounidenses en alimentos para mascotas cada año. Mientras, la inmunización contra todas la enfermedades de todos los niños de países pobres costaría 1 mil trescientos millones de dólares, casi 10 veces menos de los 11 mil millones de dólares que los europeos gastan por año en helados o como le llama el caribe “mantecados”.
Los consumidores gastan unos 35 mil millones de dólares al año en agua envasada, pero 1 mil cien millones de personas, o una de cada cinco, carece de acceso al agua potable. Y mientras 1 mil ciento veinte millones de hogares (tres cuartos de la población mundial) tienen al menos un televisor, hasta 2 mil 800 millones de personas sobrevivían con menos de dos dólares al día en 2002. Ofrecer alimentos eficientes, agua potable y educación básica a los más pobres del mundo costaría menos que la cantidad invertida cada año en cosméticos, helado o comida para mascotas.
La industria de los equipos de fitness y aeróbicos, supera fácilmente los 50 mil millones, sin contar los pagos realizados a instructores y gimnasios. Y debemos añadir otros miles de millones en tratamientos y cirugías cosméticas, además de la trillonaria industria de la moda textil, de la cual es difícil deducir sus volúmenes de ganancias.
En conclusión:


En algún lugar leí, que el arma mas poderosa de los hombres libres es el voto. Por medio de él, deberíamos sacar del poder a los que quieren seguir comprando armas y gastar en bombas y muerte, mientras hay niños en nuestras propias ciudades latinoamericanas, muriendo de hambre o desnutrición. Ya basta de hipocresía…
Ellos comen bien mientras sus propios pueblos no tienen ni para frijoles o habichuelas… y no hablo solo de gobiernos capitalistas o neo liberales, hablo también de países del bloque neo socialista que imitan los regimenes que ellos tanto critican… reprimen a la oposición, censuran medios de comunicación y terminan creando una nueva argolla de poder que, repentinamente, se convierte en la nueva “elite” de ricos o burgueses que ellos detestaban. Luego de lo cual defenderan su nuevo estatus perpetuandose en el poder, manipulando las leyes y hasta a los religiosos de dichos paises… Ironico ¿verdad?
En todo el mundo “hacer lo justo” es a conveniencia de alguien, en todo el mundo ” Hacer lo Justo” se mide con la frase “¿Y que gano yo?” Pero yo pregunto: ¿Que es “Lo Justo” para estos niños?

Por favor, que alguien me explique ¿Qué es “Lo Justo” para estos niños?

Como pueden ser tan egoístas, hipócritas, ególatras, e insensibles todos esos gobernantes y los que botamos el dinero en vanidades… Por favor, que alguien me explique, como decirles a estos niños el significado de “Lo Justo”.
Por amor de Dios, hagamos conciencia. Demos gracias a Dios, por los recursos que Él nos ha confiado, que nos ha permitido administrar, así sean centavos o millones de dólares. Dejemos de lado los intereses particulares o la vanidad y pensemos siempre en compartir con los más necesitados. Sino podemos llegar a África, estoy seguro que cerca de su casa o ciudad hay alguien que también necesita de su ayuda…
Eso es hacer LO JUSTO, eso es seguir el verdadero evangelio de Cristo, Eso es amar a Dios por sobre TODAS las cosas, especialmente el dinero.
Dios Bendiga a todos los lectores de este artículo y a los que van a recibir ayuda de ellos. Amén.
Eduardo Castillo
Fuentes bibliográficas: http://ehlt.flinders.edu.au, http://www.twnside.org.sg, http://www.redtercermundo.org.uy, http://ficus.pntic.mec.es y http://es.wikipedia.org